Karen Antorveza
Francesco Milano

Formosa

EDIFICIO PARA CEREMONIAS DESCONOCIDAS

BIO

FORMOSA es un estudio fundado en el 2015 por Karen Antorveza (Bogotá,Colombia) y Francesco Milano (Alba, Italia) en Buenos Aires. Desarrollan proyectos de investigación que cruzan las líneas de la arquitectura, el arte y el diseño. Su búsqueda es guiada por el uso de las técnicas tradicionales de fabricación, los materiales y los nuevos sistemas y procesos digitales. Su filosofía considera el diseño no solo como la generación de artefactos y objetos sino como una expresión y extensión de la cultura contemporánea.
Actualmente son directores de TaMaCo (Taller de Materiales y Construcción) laboratorio de investigación y experimentación en diseño y fabricación, equipado con máquinas a control numérico en donde enasociación con la FADU coordinan el grupo de investigación “Fabricación Digital: Procesos productivos y morfogenéticos”.

MEMORIA

El edificio para ceremonias desconocidas, nace de la necesidad de trascendencia en el tiempo líquido en el que vivimos. La estructura de espiral, nos remite movimiento, acción, cambio de circunstancias, nos adentra hacia un lugar común, nos invita a darle significado al momento y conectarnos con otros, a establecer con-tactos, diálogos y efectos.
Nuestra constante búsqueda y experimentación en la utilización de diseño paramétrico en los procesos de diseño, da como resultado una estructura, que puede variar según el material que se tenga disponible y puede convertirse rápidamente de una superestructura a un espacio más chico con solo algunas modificaciones en los parámetros.
(..) “ Aquel edificio estaba construido con listones de 4.5 x 4.5, unidos con simples bulones. La cantidad de material usado era exactamente par a 1 km lineal, calculada en el proyecto por medio de algoritmos secretos.
Como toda arquitectura sagrada de cierta tradición, tenía planta circular.”Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes, pero la circunferencia en ninguna” dicen. Pero eso no era simplemente un círculo.”
“ El espacio interior si era redondo, definido y encerrado por una serie de elemento trilíticos dispuestos en forma radial. Dichos elementos generaban un recorrido espiral ascendente y luego descendente, que constituía la única forma de llegar al centro. La composición del edificio, su rítmica secuencia de elementos lineales, instalados en aquella pianura
geométrica y silenciosa generaba en los observadores un pulcro sentimiento de trascendencia ” (…)