Arq. Bruno Sirabo

Bruno Sirabo

Buenos Aires _ Argentina

LINEA DE OCIO

BIO

Estudios en dibujo y fotografía, arquitecto desde 2012 por la Universidad Nacional de La Plata, desde 2008 colabora y participa en diferentes estudios de La Plata, Buenos Aires y Paraná en la producción de concursos; en 2014 obtiene la Beca FAPYD UNR para cursar estudios de posgrado en la Universidad de Navarra, Pamplona.

Como docente ha participado de cursos de Historia y Proyecto en la FAU-UNLP y actualmente en el área de Tecnología en la Universidad de San Martin y en seminarios de posgrado en FADU- UBA. Desde 2016 se desarrolla como jefe de proyectos en Estudio BaBo.

Colaborador: Eduardo Rodriguez

MEMORIA

Línea de Ocio
(…) difícil es hacer una línea recta (…)

El proyecto es un segmento de un proyecto mayor que podría participar de escalas territoriales; por tanto no presenta una forma dinal acabada sino que traza una íntima relación con la idea de módulo y sistema propia de las arquitecturas más antiguas y con el límite de la disponibilidad material.

Los límites naturales organizan territorios, fronteras políticas y culturales, las líneas altas o líneas de cresta y las líneas bajas de orilla o de valles han sido el lugar donde se despliegan diferentes actividades y espacios de encuentro entre estas culturas diversas.

Los límites políticos se han desarrollado como una arquitectura de líneas rectas, cortes en el territorio en forma de fronteras desde la antiguedad, a través de la arquitectura militar, sus formas de defensa y asentamiento, murallas, ciudadelas, plan de milicias y estructuras de colonización derl territorio natural han entrado en fricción con los límites naturales a lo largo de la historia.

La arquitectura vernácula también se ha desarrollado a partir de los valores del sistema y módulo, la arquitectura de plantaciones, invernaderos, galpones, galerías o logias.

Diversas acciones artísticas desde los años 60 con el land art hasta la actualidad han puesto de manifesto esta fricción problematizando la dicotomía.

El proyecto funciona como un ars memoiriae o una mnenotecnia que de manera artificiosa nos trae a la mente otras arquitecturas o prácticas coticianas, que orbitan sobre el tema del límite y por tanto de la CONTENCIÓN.